lunes, enero 08, 2007

Visiones del mas alla

Mi cuerpo esta entumecido a causa de demasiado movimiento. El fin de semana, lejos de cumplir su rol relajante, se encargo de depositar en mi miles de millones de partículas de alcohol que aun pueden olerse en mi toallita diaria. La menstruación ya finalizada dejo bien en claro que el Ibu evanol y los daiquiris no deben tomarse juntos y mi pelo escupidor de frizz desmitifico la idea de que el shampoo de Sedal define las ondas.
Domingo a la tarde, los Reyes ya pasaron, no queda mas alternativa que esperar que Pascua llegue pronto para indigestarnos y cagar agua de chocolate por los ojos. El paseo por Buenos Aires me traslado al balcón de mi casa. Mi jardín de plantas muertas a las que recientemente y con motivo de mi cumpleaños se sumo una aloe vera próxima a morir también, me recibe con papas fritas en el piso y una reposera que permite ver bien en detalle toda la vereda de en frente en la que sin dudas se destaca el supermercado chino.
Mientras intentaba deducir la relación entre cada uno de los 37 chinos que viven en el súper y procrean en menos tiempo que el resto de los humanos no amarillos, algo llamo mi atención. Algo hizo que mi tarde fuera una tarde pum para arriba. Un taxi estaciono y de el bajaron 2 personas. Un hombre y una mujer. El hombre era flaco, cuerpo de garza, cara de imbecil y ropajes caros. La mujer, rubia, de pelo ondulado y con un rostro que dejaba ver lo bien que seguramente se relacionaba ella con el órgano masculino no solo de este caballero, sino de cualquier macho caminante de todo el Club Atlético de Defensores de Belgrano. Vestida con una pollerita de jean, esta dama permitía aclarar las dudas con respecto a como se veía su raya del culo (demasiado marron ehh), era ni mas ni menos que... Claudia Albertario.
Desde mi balcón sentí la necesidad de delatarla, de que todos los extranjeros de la calle Corrientes supieran quien era esa mujer que se robaba las miradas de los carritos de botellas. La mire, la observe minuciosamente, tan minuciosamente que ella me miro también. Y ahi estábamos. Yo en mi balcón, ella en la vereda, mirándonos con odio, con ganas de quemarle los rulos, hacerla gritar “uy como estoy” y verla ahogarse en una palangana llena de acondicionador de pelo para concha de camello.
La vi besarse con esa larva esbelta, la escuche hablar a lo lejos y luego la vi partir. Se llevo su fama, su fortuna y sus tetas dispares. Claudia Albertario cambio mi tarde. Gracias.

6 comentarios:

angel dijo...

No!!!! Pq No Bajaste y le Hiciste Ver la Realidad..el Uy Como Estoy es Demasiado Patetico, desde ese momento verla es una pesadilla. Salu2

Anónimo dijo...

sisi. muy patetico... pero la mina con su "Uy como estoy" facturo mas q nosotros en diez años con el culo apollado en el comodo Asiento de nuestras respectivas oficinas! :-D
salu2.

Juan Xiet dijo...

Loca este fotolog esta genial!!!!!!

Soy de poesia urbana, saludos!

Alejandra dijo...

Ohhh... que placer leerte, me encanta tu estilo... comenzaré a ver tus paseos, luego te comentaré...

gen71 dijo...

Te voy leyendo de atrás para adelante, como muchos lectores esquivos de periódicos... sinceramente me gusta mucho tu estilo.
Hace unos meses atrás tuve la oportunidad de darme una vuelta por España, y además de un montón de recuerdos hermosos de las ciudades que pude visitar, me traje un recuerdo totalmente absurdo del metro de Barcelona.
Era una tarde de calor sofocante como estas que estamos experimentando en Baires por estos días, y a pesar de que en los vagones hay aire acondicionado, en los andenes hace un calor de la recontra hostia. En síntesis, cuando llega el metro entré al vagón casi sin saber como me llamaba. Me siento y frente a mí puedo ver a una chica con un pelo rubio tipo "Moni Argento" que me llamó poderosamente la atención. "Que pinta de trola que tienen las catalanas" pensé; hasta que poco a poco el aire acondicionado despejó mi mente y el rostro de la señorita se me fué haciendo levemente familiar... "De dónde conozco a esta mina?, Será una ex compañera de la facultad?". De golpe la verdad iluminó mi cerebro: Era Clauda Albertario!!! y encima iba acompañada de un integrante de Gran Hermano 5 3/4!!!. Que recuerdo pelotudo no? Como verás, Claudia también cambió mi vida... Saludos!

XimeeNa, dijo...

Jajajaja claudia es mi prima. Y seguramente el que la estaba acompañando en ese viaje en el metro de españa no era un ex participante de GH, sino un pelotudaso my grande que se hacia llamar su novio el "Ganador de EL BAR 2" jajaja.